miércoles, 14 de agosto de 2013

continuación (HOMOTOXICOLOGÍA), ¿QUÉ ES ESTO?....

Siguiendo el post anterior...

También habrán notado que menciono la individualidad como un factor importante a tener en cuenta al momento de elegir los tratamientos y es que la neumonía de Juan, no es la misma neumonía de Pedro o María, cada uno llegó al “mismo diagnóstico” muy probablemente a través de vías distintas y eso es importante a la hora de tratar al paciente, o sea y refuerzo la idea, tratamos al paciente, NO al diagnóstico, NO a la enfermedad, cosas que cuesta ser entendida por el mundo médico convencional alopático, en donde la enfermedad es el “enemigo” a vencer a como dé lugar, ejerciendo lo que denomino una medicina “bélica” o guerrera, en donde se emplean “armas” a veces innecesarias o con demasiado poder de daño colateral y de paso aclaro de una vez que NO es que estemos en contra totalmente de los tratamientos convencionales, a veces NO hay nada más “biológico” que un antibiótico, un corticoide etc, si en ese momento dado, es lo prioritario para salvaguardar la vida de una persona, pero no de la manera rutinaria en que se mal usa de los recursos farmacéuticos, generando resistencias bacterianas, efectos colaterales por uso prolongado y iatrogenia medicamentosa (efectos adversos de medicamentos BIEN RECETADOS,  llegando a constituirse como una de las primeras causas de muerte según los estudios hechos).

Si empezamos a cambiar el paradigma médico convencional, lo cual requerirá un cambio en el modelo educativo médico impartido en nuestras Universidades , acompañado de una difusión a la población general de un concepto que entre otras cosas NO es nuevo, es simplemente retornar al modelo Hipocrático original, con sus aforismos de salud ,seguro que podríamos empezar a pensar que otra forma de vivir es posible, al menos desde el concepto de salud –enfermedad, la prevención cambiaría a un cambio de estilo de vida, de alimentación, de actividad física, de manejo del estrés, de cuidar el medio ambiente y no solo pensar que la prevención es el uso de vacunas, mejor dicho, en última instancia, tratar de ser mejores seres humanos, empezando por la autoresponsabilidad con el vehículo que se nos prestó para venir a disfrutar de este lindo mundo, NUESTRO CUERPO.
La invitación entonces es a cambiar conceptos, no se trata de MEDICINA ALTERNATIVA O COMPLEMENTARIA,  es solamente MEDICINA con una visión integradora, holística, humana, en donde se involucran los aspectos físicos, biológicos, mentales y espirituales, de una manera indivisible, ya que siempre estarán unidos en un ser humano y no seguir con el modelo actual especializado, super-especailizado en donde se mira al ser humano por partes  no  integrándolo como debe ser, esa es la medicina Cartesiana, gracias a René Descartes que en su momento histórico habló de la división entre mente y cuerpo, diciendo que el cuerpo lo trataban los médicos y la mente los sacerdotes en su época y actualmente los psiquiatras, cada uno de los especialistas haciéndose cargo de su parte, medicando cada uno su tema y llenando cada vez más a esa persona llamada paciente de más medicamentos químicos que generan más retoxicidad, bloqueos de procesos biológicos y las grandes problemas que actualmente estamos viendo, cada vez más enfermedades crónicas y degenerativas.


Este tipo de visión debiera ser la de primer nivel de uso en todas las edades, ya que se puede tratar desde recién nacidos, hasta ancianos y mujeres en embarazo y gracias a que actualmente en Chile se han dictado varios diplomados para profesionales de la salud, principalmente médicos, es que ya contamos con varios “especialistas” que usan este modelo de medicina biorreguladorsa en el tratamiento de sus pacientes, con excelentes resultados o en mi caso particular, como médico general, con grandes no solo resultados sino satisfacciones por ver cómo hay cambios en casos en donde muchas veces y qué triste decirlo, se había perdido la esperanza.

Saludos, 

Gustavo Elberto González Marmolejo
Médico Cirujano, Universidad Libre de Cali, Colombia

miércoles, 24 de julio de 2013

MEDICINA BIOLÓGICA ALEMANA (HOMOTOXICOLOGÍA), QUÉ ES ESTO?

Antes de empezar a aclarar conceptos, quiero agradecer la oportunidad brindada para comunicarme a través de este medio con tod@s Ustedes y trataré de expresar parte de mi experiencia de más de 17 años de práctica en este tipo de medicinas, mal llamadas “alternativas” y con más de 23 de haberme recibido de médico cirujano en Cali, Colombia, en un lenguaje claro y sencillo, confiando que sea claro, pero sin dejar de lado la seriedad que se merece este tema y las implicaciones que puede llegar a tener.

Ahora, al grano…… El Dr alemán Hans- Heinrich Reckeweg en 1952, construye su teoría que llamó HOMOTOXICOLOGÍA, tratando de generar un “puente” entre la medicina convencional alópata y la medicina homeopática, integrando conceptos médicos de la patología celular, humoral y molecular. El término se desglosa de HOMO (ser humano) y TOXICOLOGÍA (efecto de toxinas), clasificándolas en 2 grandes grupos: 1- Homotoxinas Exógenas, es decir que vienen de afuera, como podrían ser sustancias químicas de los alimentos, contaminación ambiental, psicotoxinas por estrés, y un gran etc. y 2- Homotoxinas endógenas, producto del metabolismo interno del ser humano, como por ejemplo, ácido úrico, colesterol, etc.

Es así como empieza considerando que TODAS las enfermedades, independiente de la fase en que se encuentren, representan procesos vitales con una finalidad biológica y es “deshacerse” de esas homotoxinas, por tal motivo considera de extrema importancia no bloquear dichos procesos con medicamentos “anti” y así, aplicar uno de los aforismos Hipocráticos que dicen “lo primero es no hacer daño”, cosa que contrariamente es lo que más se usa en la actualidad (antiinflamatorios, antibióticos, antipiréticos…..etc), con la posibilidad de ser partícipe del alarmante aumento de enfermedades crónicas y degenerativas en la población.

Un principio esencial entonces, es que las enfermedades suelen ser la expresión de una lucha defensiva del sistema contra esas homotoxinas y según la fase en que se encuentre, habrá posibilidades reales de curación completa o en su defecto de tratar de compensar hasta donde sea posible los daños y mantener o conservar la vida el mayor tiempo posible en las mejores condiciones. Es decir que se empieza a cambiar el paradigma clásico que se tiene sobre la enfermedad y ahora podemos afirmar que la enfermedad es el intento del organismo por volver a su estado de salud, o sea que NO es algo negativo contra lo que debemos luchar, sino favorecer dichos procesos con las terapias biológicas adecuadas según el caso particular e individual.

En la terapia se usan medicamentos homeopáticos compuestos de origen diverso (mineral, animal, vegetal, organoterápicos, nosodes, oliogoelementos, etc) y en diferentes presentaciones farmacéuticas (tabletas, ampollas, gotas, supositorios, pomadas), cumpliendo las estrictas normas de fabricación dados por la farmacopea homeopática alemana.

El Dr. Reckeweg, clasificó esos mecanismos de regulación que conocemos como enfermedades, en 6 fases: 
1- fase de excreción, en donde el organismo de manera natural “expulsa” las homotoxinas a través de orificios o sistemas naturales (sudor, heces, orina, saliva, respiración etc), 
2- fase de reacción, en donde hay inflamación pero aguda y exonerativa, es decir que busca expulsar de manera más rápida y efectiva dichas toxinas, aquí hablamos de todas las “itis” (amigdalitis, sinusitis, etc), 
3- fase de deposición, si el organismo no puede eliminar las toxinas, empieza a depositarlas en sus tejidos y se empiezan a formar los “omas”, fibromas, lipomas etc . En estas primeras 3 fases aún es posible una curación total, si se aplican los principios de la medicina biológica y se hacen los cambios adecuados para lograrlo (dieta , ejercicio, etc). 

Sin embargo si se sigue llevando un estilo de vida inadecuado y un tratamiento no biológico, el sistema se va “congestionando”, se sigue autointoxicando, lo que llamó el Dr. Reckeweg, retoxicación (medicamentos químicos que bloquean procesos enzimáticos y que podrían generar mutaciones celulares, alterando la estructura intranuclear, mitocondrial), llegando a la 4 fase llamada de impregnación, en donde ya las toxinas han penetrado a la célula, permaneciendo latentes y si hay retoxicaciones sucesivas llegar a la fase 5 de degeneración, caracterizada por la destrucción de estructuras intracelulares como enzimas y genes para finalmente llegar a la etapa 6, tan temida por tod@s como es la fase de neoplasia o de cáncer.

Pero, aun en etapas avanzadas, es posible intentar al menos ayudar al sistema a tratar de compensar esos daños, hasta donde le sea factible según la biología individual y el deseo asociado a cambios reales en su estilo de vida que lo llevó a tal estado.

Estos procesos deben ser entendidos y controlados por un profesional de la salud, entrenado en ello, que comprenda los alcances y las posibilidades terapéuticas de ayuda y ojalá actuando en equipo multidisciplinario según  el caso a tratar, como bien lo hacemos en compañía de una nutricionista que maneje también los conceptos biológicos y no solo de contar calorías y de psicología, ya que al menos en los procesos crónicos, degenerativos y de cáncer, es indudable que lo psicoemocional-espiritual, juega un rol muy importante.

Es así como de una manera concisa y espero que algo aclaradora, trato de explicar en lo que consiste este tipo de medicina que con el tiempo ha tenido varios nombres, debido a lo confuso de su nombre inicial (homotoxicología), actualmente llegando a un consenso casi mundial en que se habla de medicina de biorregulación, ya que lo que se busca es regular hasta donde sea posible los procesos biológicos individuales.

Este artículo continuará en el próximo post...


Llevo  más de 11 años en Chile, atendiendo solamente consulta de forma privada, practicando además la Terapia Neural, que próximamente escribiré al respecto, con pacientes que llevan más pacientes, esa ha sido mi “publicidad” , mi presentación y ahora a través de este medio en donde espero poder orientarl@s hasta donde me sea posible.

Muchas gracias.

Gustavo Elberto González Marmolejo
Médico Cirujano, Universidad Libre de Cali, Colombia